«¿En qué quedó el Corolla?» preguntado tres veces al día.
Cada auto es una orden con bahía y técnico asignados. El tablero muestra en qué etapa está y hace cuántos días no se mueve. Dos autos no entran en la misma bahía.
Torque convierte cada ingreso en una orden con su bahía, su mecánico, sus repuestos y su comprobante. Tu cliente sigue su vehículo desde un link. Y tú ves la meta del día llenarse en tiempo real.
«Me avisaron por el link cada vez que avanzaba. No tuve que llamar ni una vez.»
«Buen trabajo y el presupuesto lo aprobé desde el celular.»
No es una lista de funciones. Es lo que hoy se te escapa entre el mostrador y la bahía, y el mecanismo exacto con que Torque lo cierra.
«¿En qué quedó el Corolla?» preguntado tres veces al día.
Cada auto es una orden con bahía y técnico asignados. El tablero muestra en qué etapa está y hace cuántos días no se mueve. Dos autos no entran en la misma bahía.
El repuesto que salió del estante y nunca se cobró.
Cargar un repuesto a la orden lo descuenta del stock y lo suma al total en el mismo movimiento. Se busca por código de barras con la cámara del celular.
«El cliente dijo que sí» y después no quiere pagar.
Le mandas un link. Aprueba la cotización desde su celular y queda registrado con fecha y hora. Si después cambian las líneas, la aprobación se reabre sola.
El mecánico ve lo que cobras y lo comenta afuera.
Tres roles: dueño, asesor y mecánico. Al mecánico los montos se le borran en el servidor, antes de llegar a su celular. No es un campo escondido: no existe en su pantalla.
Sentarte un domingo a sacar cuentas.
La meta del día se llena en tiempo real. Y el lunes a las 8 te llega por correo la utilidad de la semana: cobrado, costo de repuestos, gastos y lo que quedó.
El historial del auto en la cabeza del mecánico que se fue.
Cada trabajo queda en el historial del vehículo: fotos, video, kilometraje, qué se cambió. Poniendo la placa aparece todo.
«Vengo el martes temprano» y el martes nadie se acuerda.
La cita entra en la agenda semanal con su hora, su servicio y su técnico. El recordatorio al cliente lo manda el sistema, no depende de que alguien se acuerde.
Te quedaste sin bujías en plena afinación.
Cada repuesto lleva su mínimo. Cuando el stock cae por debajo aparece en la lista de lo que hay que reponer, con cuánto queda y cuánto salió esta semana.
El comprobante que se emitió mal y el cuaderno que ya no cuadra.
El comprobante nace de la orden y queda atado a ella. Su estado se ve siempre: pendiente, pago parcial, pagada o anulada. No hay dos versiones del mismo número dando vueltas.
«Ese rayón ya lo tenía» dicho una semana después.
En la recepción se suben hasta seis fotos y el video del vehículo como llegó, con fecha y hora, y la firma de quien lo entregó. Y decides, orden por orden, si el cliente las ve desde su link.
El cliente que no volvió y nunca supiste por qué.
Al entregar, el mismo link por el que siguió su auto le pide una nota del 1 al 5 y un comentario. Sin cuenta y sin instalar nada. Lo que responde llega al taller, no a una reseña pública.
Dos locales y la sensación de que uno carga al otro.
El ranking de sucursales los pone uno al lado del otro: cuánto factura cada uno, cuánto gasta, qué utilidad deja y qué nota le ponen sus clientes.
Recepción, diagnóstico, reparación, control de calidad, listo y entregado: son los estados reales de una orden en Torque. Míralo moverse.
Le mandas un link por WhatsApp. Desde ahí ve el avance, aprueba o rechaza la cotización con un botón y descarga sus comprobantes. No instala nada, no crea una cuenta.
Hola Rosa, ya recibimos tu Kia Rio. Acá puedes seguir el avance y aprobar el presupuesto:
autotaller.eiseware.com/s/8f2a… 09:12 ✓✓No es un chat genérico. Responde con tus órdenes, tu inventario y tus ingresos — y le puedes mandar una foto.
La foto se analiza en el momento y no queda guardada en Torque. El proveedor de inteligencia artificial que la procesa no la usa para entrenar sus modelos.
Un taller no puede permitirse perder su historial. Esto es exactamente lo que pasa con lo tuyo.
Toda la base se copia todos los días a un almacenamiento aparte del servidor. Si algo se rompe, se restaura del día anterior.
Lo que el mecánico no debe ver se elimina antes de salir del servidor. No es un botón de ocultar: el dato no viaja.
Quién movió cada orden de etapa, quién subió las fotos, quién editó el informe técnico — con fecha y hora, y sin que se pueda borrar.
Clientes, órdenes, comprobantes, gastos e inventario se exportan a Excel cuando quieras. Sin permanencia: si te vas, te los llevas.
El país del taller decide la moneda, los decimales y cómo se llama el impuesto. Un taller chileno ve pesos sin centavos, porque el peso chileno no tiene centavos. Un taller brasileño recibe todo en portugués.
Usuarios ilimitados y órdenes ilimitadas en todos los planes. Lo único que cambia es cuántas fotos y videos puedes guardar. Los precios están en dólares y pagas en tu moneda, al cambio del día.
Ideal para un taller en crecimiento: el que ya no entra en un cuaderno.
Ideal para multisedes: más locales y más gente filmando cada trabajo es, sobre todo, más espacio.
Es un programa donde cada auto que entra se convierte en una orden de trabajo: qué se le va a hacer, qué bahía ocupa, qué mecánico lo atiende, qué repuestos lleva y cuánto se cobra. Reemplaza el cuaderno, el Excel y el grupo de WhatsApp donde hoy esa información vive repartida. Torque además emite el comprobante y lleva las cuentas del taller.
No. A diferencia de los programas para taller que se instalan máquina por máquina, Torque funciona en el navegador: se entra desde cualquier computadora sin instalar nada. El asesor y el mecánico usan además la app del celular, que es la que se lleva a la bahía para fotografiar el vehículo. No hay servidor que mantener ni licencias por equipo.
Sí. Cada sucursal tiene su agenda, sus bahías y su inventario, y el dueño ve el ranking: cuál factura más, cuál gasta más y cuál deja más. Las sucursales son ilimitadas en los dos planes.
Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia, Paraguay, Argentina, Chile, Uruguay, Brasil y México. Cada taller trabaja en su moneda, con su impuesto y con los comprobantes de su país: boleta y factura en Perú, factura en Colombia, y así. Brasil está en portugués.
Torque cuesta US$ 120 al año el plan Estándar y US$ 180 al año el Pro. Se paga por año, no por mecánico: los usuarios son ilimitados en los dos planes, y las órdenes también. Lo único que cambia entre uno y otro es cuánto espacio tienes para fotos y videos: 50 GB contra 100 GB. Los precios están en dólares y pagas en tu moneda, al cambio del día.
Sí. Te lo mostramos funcionando con los datos de tu taller, en unos 15 minutos — no un video genérico. Escríbenos por WhatsApp y coordinamos.
Cuántas bahías tienes, cómo cobras hoy, qué se te pierde. Si Torque no te sirve, prefiero decírtelo yo.